Durante estos dos últimos años, se han llevado a cabo importantes modificaciones e incorporaciones a la normativa vigente en materia de fraude, en concreto, respecto los casos de soborno y corrupción. En este sentido, cabe indicar que, a finales del año 2016, se publica la ISO 37001, Sistema de Gestión Anti – Soborno, el cual corresponde a un estándar que, con su correspondiente implementación, permite a las organizaciones luchar contra el soborno. Si bien es cierto los países más industrializados del mundo ya habían implementado normativa al respecto, como, por ejemplo, USA, UK, Italia, Australia, Alemania, etc., esta ISO normaliza las prácticas de cada país a fin de que todos “hablemos el mismo idioma”. Para el caso de Perú, el Instituto Nacional de Calidad (INACAL) publicó el 04 de abril de 2017 la Norma Técnica Peruana NTP-ISO 37001, que es la traducción y adaptación de la versión en idioma inglés. Adicionalmente, cabe añadir que el Congreso de la República promulga, el 20 de abril de 2016, la Ley número 30424 que regula la responsabilidad administrativa de las personas jurídicas por el delito de cohecho activo transnacional para, posteriormente, aprobar el Decreto Legislativo número 1352 que amplía los delitos a cohecho activo genérico, cohecho activo específico, así como el lavado de activos, otros delitos relacionados con la minería ilegal y crimen organizado y delitos de terrorismo.

Hablemos de la ISO 37001. Para la correcta implementación de un Sistema de Gestión Anti-soborno, serán necesarios los siguientes puntos, entre otros:

Contexto de la organización. En este apartado hablaremos de la comprensión de la organización y de su contexto. Haciendo mención al tamaño, la estructura, la delegación de autoridad con poder de decisión en la organización, los lugares en los que opera la organización, la naturaleza, escala y complejidad de las actividades y operaciones, los socios de negocios. Y un tema muy importante, hablaremos de la naturaleza y el alcance de las interacciones con los funcionarios públicos. Adicionalmente, determinaremos el alcance del sistema de gestión anti – soborno, para lo cual es necesario llevar a cabo una evaluación del riesgo de soborno, así como de los controles existentes de la organización con objeto de mitigar dicho riesgo de soborno.

Liderazgo: El máximo órgano de gobierno deberá aprobar la Política anti – soborno de la organización que, entre otros temas, prohíba el soborno y promueva el planteamiento de inquietudes de buena fe o sobre la base de una creencia razonable en confianza y sin temor a represalias.

Función de cumplimiento anti – soborno: La Alta Dirección debe establecer una función de cumplimiento anti – soborno para supervisar el diseño e implementación del sistema de gestión anti – soborno por parte de la organización.

Investigación y tratamiento del soborno: La organización debe implementar procedimientos para requerir una evaluación y, cuando sea apropiado, la investigación de cualquier soborno.

Evaluación del desempeño: La organización debe llevar a cabo el pertinente seguimiento, medición, análisis y evaluación del Sistema de Gestión Anti – Soborno.

Como toda ISO, no es obligatoria su implementación. No obstante, ¿qué pasa en el Perú a raíz de la entrada en vigor de la citada Ley 30424 el 01 de enero de 2018? Ante cualquier delito cometido por parte de algún colaborador de los mencionados anteriormente, la organización tiene responsabilidad administrativa sobre dicho delito. No obstante, la Ley establece eximentes por implementación de un modelo de prevención, los cuales resumimos a continuación:

  1. Un encargado de prevención designado por el máximo órgano de administración de la persona jurídica.
  2. Identificación, evaluación y mitigación de riesgos para prevenir la comisión de los delitos mencionados anteriormente.
  3. Implementación de procedimientos de denuncia.
  4. Difusión y capacitación periódica del modelo de prevención.
  5. Evaluación y monitoreo continuo del modelo de prevención.

Por lo tanto, por todo lo mencionado anteriormente, es altamente recomendable establecer un modelo de prevención en nuestras organizaciones.

Artículo escrito por:

Juan García Blazquez – Jefe de Auditoría Interna en Redondos S.A.

Participante en el curso Internacional Semipresencial – Experto en Sistema de Gestión Anti soborno y lavado de activos ISO 37001.