En el apartado 8.7 de la norma ISO 37001 se establece que “las organizaciones deben implementar procedimientos que diseñados para evitar que el ofrecimiento, suministro o la aceptación de regalos, invitaciones, donaciones y beneficios similares en los que la oferta, el suministro o la aceptación es, o podría razonablemente ser percibido como, el soborno”.

 Lógicamente, la mejor forma de evitar el riesgo sería prohibir la realización de cualquier tipo de regalo, invitación, obsequio O amabilidad a un cliente o funcionario público. Sin embargo, como se indicaba en la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción, primer instrumento jurídico global para el combate de la corrupción (2005), “los regalos y atenciones razonables que se ofrecen abiertamente en el transcurso de la actividad comercial con el fin de fomentar buenas relaciones y marcar ocasiones especiales no constituyen sobornos”. Por ello, la prohibición total podría perjudicar a la organización.

Dejando clara la legitimidad de estas actividades, no obstante, se hace imprescindible establecer criterios que definan qué y en qué circunstancias puede realizarse, que éstos sean conocidos por todos sus miembros y, todos ellos, sepan entre el uso legítimo y apropiado y el uso indebido.

 La pregunta a la que debe responderse el compliance officers es ¿qué es legítimo y apropiado?; para posteriormente establecer el punto donde se sobrepasa el concepto de atención razonable y se empieza a considerar que podría ser o parecer un posible soborno. Está claro que tendrá que analizar el contexto de la organización (geográfico, social, etc.), las partes interesadas, etc. pero al final tiene que tomar una decisión difícil.

Artículo escrito por:

Juan Carlos Bajo Albarracín – Presidente del Consejo General de Profesionales Compliance.

Tutor principal del PROGRAMA INTERNACIONAL: EXPERTO EN SISTEMA DE GESTIÓN ANTISOBORNO. INTERPRETACIÓN DE LA NORMA INTERNACIONAL ISO 37001:2016 Y FORMACIÓN DE AUDITOR INTERNO